Cuatro jóvenes, entre ellos una chica, regresaban a sus hogares cuando sufrieron el mortal accidente. El auto en el que se trasladaban, cayó al canal Perón, en San Martin y fue arrastrado varios kilómetros. La joven y otro de los muchachos salieron del vehículo. Ella se salvó y el amigo se ahogó. Su cuerpo lo encontraron en Los Compartos, en el límite de San Martín y Caucete.

Salir a bailar, juntarse, pasarla bien. Era una costumbre en el grupo desde hace mucho tiempo, pues los cuatro jóvenes se conocían desde la infancia. Incluso, otra chica, Maira, iba a ser parte de la salida del sábado. Es que habían decidido ir a divertirse a un boliche de Angaco. Pero ella no tuvo ganas de acompañarlos y prefirió salir con otras amigas a un lugar más cercano. Maira, según contó su tía, volvió a su casa a las 4.00. En tanto que sus amigos tuvieron un final trágico.
El auto en el que transitaban terminó arrastrado por las aguas de un canal y solamente otra jovencita que había aceptado la invitación, logró salvarse. El resto, tres jóvenes, murieron. Dos de ellos quedaron aprisionados en el interior del rodado, mientras que el tercero se ahogó y su cuerpo fue hallado varias horas más tarde, en Caucete.
Caída mortal al canal
Los familiares de las víctimas del mortal accidente contaron que “siempre se juntaban y salían. Nunca tuvieron problemas. Iban de un lado o otro, siempre juntos. Porque
tenían una amistad que venía desde la infancia”. De acuerdo a eso, los jóvenes, eran tres hombres y una mujer, recorrieron varios kilómetros para ir a bailar al boliche El Muelle, situado en Angaco, según indicaron fuentes policiales.
Pasadas las 5.00 de la madrugada, el grupo de amigos, emprendió el viaje de regreso. Carlos Miguel González (23) era el conductor del Chevrolet Classic, dominio KBE 182. “Hacía seis meses que se había comprado el auto. El trabajaba en una casa de venta de respuestos de motos. Era único hijo y un chico muy bueno. Ni siquiera tomaba alcohol y eso era una tranquilidad absoluta cuando sabíamos que salían a bailar”, contó un familiar, que estaba inmerso en un profundo dolor por la tragedia. Al lado de Carlos iba Fabián Alejandro Campoy (23), un joven de Chimbas, y en los asientos traseros viajaban Rocío Asyael Morales (19) de Trinidad, Capital, y Nicolás Emilio Ontiveros (18) de Rawson. “El papá de Nico se fue de pesca. Y su familia está shockeada por la noticia”, aseguró un policía.
A los quince minutos de recorrer calle Nacional, el conductor habría girado por Laprida, una calle enripiada, hasta topar con Florida y el canal. En ese punto, el automovil habría caído al interior del canal Péron, de punta, volcando y quedando con sus ruedas para arriba. Como consecuencia del impacto se habría reventado la luneta y por ahí habrían alcanzado a salir Rocío y Nicolás, explicó una fuente policial. Lo que siguió fue desesperación y desconcierto para la jovencita y su amigo que trataron por todos los medios de salir, dado que la corriente del agua se llevaba sus cuerpos y arrastraba el vehículo.
“Nos despertamos con los gritos fuertes de una chica. Cuando salimos a ver, un vecino la estaba ayudando. Por lo que sé, ella y su amigo se habían sujetado de la misma rama o caña. Ella pudo salvarse pero el agua se llevó al chico”, relató Juan Mercado.
El Chevrolet fue arrastrado aproximadamente 10 kilómetros y fue encontrado por la Policía a la altura de Libertador San Martín y Eva Perón en San Martín. Allí, se concentró el trabajo de Bomberos, a las órdenes del Crio. Orlando Ríos y de todos los efectivos de la Seccional 20 de Angaco y 19 de San Martín.
Los policías se comunicaron con el intendente Cristian Andino,quien envió dos máquinas -una pala mecánica y una retroexcavadora- y personal para colaborar en el lugar. En conjunto y por espacio de varias horas, los hombres trabajaron intensamente para extraer primero el auto. “Se ha dispuesto el corte del agua para poder trabajar en la zona y también para rastrear el cuerpo de uno de los muchachos”, señaló un alto jefe policial.
Rastrillaje en el canal
Muchos vecinos y otros extraños se fueron acercando al lugar y atentos siguieron el operativo de rescate de los cadáveres. Los bomberos destricaron las chapas y consiguieron extraer el cuerpo de González y de Campoy. Mientras otra dotación se ocupó de realizar un exhaustivo rastrilleja por el cauce.
Fuentes policiales indicaron que alrededor de las 13.00, los efectivos localizaron el cuerpo de Ontiveros. “La corriente del agua lo arrastró hasta la zona conocida como Los Compartos en el límite entre San Martín y Caucete. Allí, fue hallado y luego trasladado a la Morgue Judicial como el resto de sus amigos”, confirmaron desde la Policía.
Por otro lado, Cristian Morales, el hermano de Rocío, la única sobreviviente, sostuvo: “Mi hermana no recuerda casi nada. Dijo que alguien la ayudó. Está golpeada y ahora internada en una clínica privada porque cuando llegó a la casa le dio una crisis nerviosa muy grande. Ella siempre salía con los estos chicos. Ella tuvo un Dios aparte”.

